31 ene 2013

Una vez más

Soñé contigo. Con tu sonrisa.
Estabas tan cerca. Te abrace.
Platicamos un rato. Sentí tu respiración.
Recorrí tu cuerpo. Me perdí en el de nuevo.
Desperté. Y sin embargo aún te siento.
Quizá seamos extraños. Pero aún en sueños somos y seremos cercanos.
Bien, fue un sueño. Al no creer en las coincidencias.
Espero hayas soñado lo mismo. Para estar juntos. Una vez más.

-Pedro Chavero

6 ene 2013

06/01

El calor de tus manos recorriendo mi espalda,
las huellas de tu labial marcando un camino,
camino que no dudaste en recorrer tantas veces.

Mis manos recorriendo tu cintura,
mis labios besando tu cuello,
cuello que no me cansaría de probar.

Por algún momento fuimos uno,
momentos donde tocamos el cielo,
cielo en donde solo estamos tú y yo.

-Pedro Chavero

29 nov 2012

Para siempre

Tomados de la mano regresamos al lugar donde nos conocimos, esa banca, justo enfrente de la plaza principal del pueblo. Ella vestida completamente de blanco y yo con mis mejores prendas, estaba completamente nervioso, cosa que hacia notar mi incongruente movimiento de manos. Ella, en el fondo, también lo estaba, sin embargo lo ocultaba detrás de esa hermosa sonrisa que me había enamorado.

Un largo suspiro y dos parpadeos antes de que me animara a decir el chiste que había estado preparando durante días enteros, los nervios hicieron que lo matara antes de tiempo, ambos reímos  más de ansiedad que de otra cosa. Estábamos a punto de cambiar el rumbo de nuestras vidas.

Las palabras comenzaron a fluir y ya parecía que los nervios habían desaparecido, contábamos las anécdotas que no nos cansábamos de mencionar, riéndonos siempre de las mismas situaciones y recordando los mismos escenarios.

El tiempo transcurrió  "Es hora" le dije mientras me levantaba y le extendía mi mano. Me tomo del brazo y me susurro un "te quiero", después camine con un nudo en la garganta los siguientes minutos. El sol iluminaba de manera prodigiosa la cúpula de la iglesia, el cielo completamente despejado y el aire soplando suavemente, el día parecía perfecto para la boda.

Justo antes de entrar, el ultimo abrazo, me acomodo la corbata y me tomo del brazo. La marcha nupcial sonaba y una larga alfombra roja por delante de nosotros. La gente estaba emocionada al vernos entrar, para ese momento ya no podía ocultar más la desesperación que me invadía. 

Dos minutos después  con los ojos llenos de lagrimas salia corriendo del lugar. La frustración me dominaba y todo lo en lo que creía se desmoronaba. Regrese a la banca de la plaza, aun no podía superar el impacto de haber entregado al amor de mi vida, dejarla ir para que se casara con otro, perdiéndola para siempre.

-Pedro Chavero