De nueva ocacion ella estaba ahí, viendo hacia donde entraba el ultimo rayo de luz solar, hacia un gran ventanal. Entre sigilosamente al lugar, sin hacer tanto movimiento y la toque, regreso a la realidad en un instante, y de nuevo sonrió.
Ella ya tenía una copa de vino, como en cada una de nuestras reuniones charlábamos durante mucho tiempo, tanto que se me olvido ordenar, y como no, con esa belleza enfrente era imposible pensar en algo mas.
Dijo que tenía otro compromiso, en mi interior no quería que se fuera, pero sabia que no podía retenerla, la acompañe a su auto, por primera vez me beso, fueron los instantes mas bellos desde que la había conocido, ahora si no había duda, estaba enamorado.
Antes de regresar a casa fui a dar una vuelta por el parque, iluminado con la luz de la Luna, pensando en ese momento mágico, no lo podía sacar de mi cabeza, me invadia, me quemaba. Era muy tarde cuando regrese a casa, sabia que necesitaba dormir, aunque mi alma no descansaría hasta que la volviera a ver.
La semana transcurría y cada minuto que pasaba era otro minuto sin ella, me intrigaba saber en que lugar estaba, con quien, ¿que pensaría realmente de lo que paso el sábado? Realmente no tenía las respuetas para ninguna de las preguntas pero se que ella también pensaba en mi.
Cada sábado era día de verla, cada sábado sabia que ella estaría conmigo, ¡bendito sábado! Así transcurrieron mas de 14 sábados ininterrumpidos de vernos en lugares distintos, así podíamos ir a una librería como al cine o un café, siempre era un lugar distinto, nunca lo dijo pero yo creía que teníamos algo, realmente estaba enamorado.
- Pedro Chavero
eso es todo.....
ResponderEliminar*dato curioso..
¿Sabias que...
se me esta volviendo una adiccion, que no puedes dejarme solo asi?
bueno sea como sea, una vez mas me quito el sombrero y me pongo de pie!!
sigue asi!!