Un día de estos, cuando no este tan soleado, la invitare a salir.
Un día de estos, cuando deje de estar tan agobiado, la llamare.
Un día de estos, cuando deje de lado mis ocupaciones, voy dedicárselo a ella.
Un día de estos, cuando logre no extrañarla, estaré en paz.
Sigo esperando ese día, el día en que la vea de frente,
espectacular y radiante, lucida y sonriente.
Mirarla a los ojos y decirle lo bien que se ve,
tomarla de las manos y abrazarla.
Hoy regresó a mi cabeza,
lugar que no ocupaba desde hace mucho,
haciendo que la espera de ese día
sea interminable.
Prometí no volver a hacerlo,
pero el sentimiento me gana,
decirle un "te quiero"
aunque ella no sepa nada.
-Pedro Chavero
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