La boca se me termino con entre muchos "te extraño". Fue claro que mis tácticas nunca fueron efectivas para conquistarte, por cada paso que daba para acercarme tu dabas tres alejándote de mi. Paso mucho tiempo, lo soporte estoicamente esperando a que hubiera alguna respuesta tuya, a cada momento te ofrecía el corazón y un poco mas.
Me canse, se termino, mi paciencia se esfumo como el humo de este cigarro. Algunos decían que me estaba obsesionando contigo, que te dejara, que había mas personas, que me diera el tiempo de buscar a alguien mas. Pero para mi no había mas, nadie mas. Como podía alejarme de ti, eras mi todo, fuiste mi todo.
Mas por circunstancias que por convicción me aleje de ti, un tiempo, el suficiente para planear hasta el mas mínimo detalle de mi regreso triunfal a tu corazón. No había error, todo meticulosamente pensado. El día llego, espere afuera de tu casa y te invite a caminar para platicar, hacia mucho que no lo hacíamos y ambos lo necesitábamos.
Te escuche por mas de cuarenta minutos, cuarenta minutos en donde solo repasaba paso a paso la forma en que lo haría. "Tomarte del brazo, abrazarte, besarte, amortiguar tu caída, llevarte a mi escondite y encontrar tu corazón" Repetía de manera casi alucinante.
Lo logre, estabas postrada a mis pies, con los ojos completamente perdidos, me gustaba pensar que estabas soñando con nosotros. Esas clases de anatomía en la escuela por fin cobraban sentido alguno. Bisturí en mano y estaba listo. Un ultimo beso antes de comenzar y estaba todo listo. De pronto capas de piel y músculos llenaron la mesa, la sangre corría por todo el piso y mi mirada fija en ti.
Un par de cortes mas y ya era mio, solo mio. Tu corazón, que tanto tiempo me negaste, al fin era completamente mio. Ocupaste el lugar mas privilegiado entre mi sala de recuerdos, el centro de mi repisa, tu nombre y la fecha en el frasco y todo estaba listo.
No recuerdo haberle dicho a las otras ocho chicas que pasaron antes que tu, pero aun sigo creyendo que eres muy linda. Todo era perfecto, nadie sabia nuestro secreto hasta que tu novio se atrevió a acusarme de secuestro después vinieron las investigaciones y nos descubrieron, nuestro lugar especial se lleno de policías y reporteros, que hartazgo.
Ya no pudimos recorrer el mundo como te lo había prometido, pero creo que después de mi condena, estaremos juntos de nuevo, para unir nuestros corazones una vez mas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario