29 may 2012

Treinta y cinco días

Treinta y cinco días y contando, treinta y cinco días desde que te vi por primera vez, cruzando el pasillo, caminando con esa sutileza tan tuya, saliendo de la parte mas interna de tu alma, aquella con la misma que me has saludado cada uno de estos treinta y cinco días. Puedo parecer un poco raro por llevar un conteo exacto desde el primer día que te cruzaste por mi camino, pero que mas podría hacer, si lo único que hago es pensar en ti.

Una batalla en contra de mis sentimientos, sabiendo que posiblemente ni siquiera me tengas en cuenta, me has visto treinta y cinco veces o menos, por lo que no tendría sentido este sentimiento que tengo por ti, todas las mañanas espero, que, por lo menos, unamos las miradas en una conexión especial, esperando que, por magia, descubras que me atraes de sobremanera.

Treinta y cinco días y nada, treinta y cinco noches y tal vez esta te invite a salir, la próxima vez que te vea intentare conversar, preguntarte cualquier cosa, alargar la platica para escuchar unos segundos mas tu hermosa voz, para que, por lo menos un instante, tus palabras me pertenezcan.

Si no lo logro no habrá problema, porque solo tengo treinta y cinco días de verte, pero ¿quien me asegura que no tengo toda la vida para quererte?

-Pedro Chavero

No hay comentarios:

Publicar un comentario