El calor de tus manos recorriendo mi espalda,
las huellas de tu labial marcando un camino,
camino que no dudaste en recorrer tantas veces.
Mis manos recorriendo tu cintura,
mis labios besando tu cuello,
cuello que no me cansaría de probar.
Por algún momento fuimos uno,
momentos donde tocamos el cielo,
cielo en donde solo estamos tú y yo.
-Pedro Chavero
No hay comentarios:
Publicar un comentario