Quizá algún día me hayan visto sentado en la banca de aquel parque, no recuerdo exactamente el dia que llegue por primera vez a ese lugar pero fue después de esa terrible noticia.
Yo era de las personas alegres, de las personas que reían, de esas que salen en las revistas. Sin embargo conocerla a ella fue algo que nunca voy a olvidar y también he de decir que me marco de por vida.
El día que la conocí lo recuerdo exactamente, 17 de abril de 2010, sábado para ser mas exactos, como era rutina salí de mi casa para ir a correr al parque cercano a mi casa, tuve tiempo de observar las montañas porque aquel era un día despejado.
Recuerdo que al regresar a la casa me encontré con un muy buen amigo de años, Luis, con quien había pasado muchos de los mas gratos momentos de mi vida.
Lo invite a pasar y desayunamos, platicamos de muchas y variadas cosas, recordábamos como eran los tiempos de antes, y reíamos de anecdotas.
Al fondo se escuchaban canciones de Bunbury, el ruido de los pajaros era solo un sollozo, y el tiempo transcurría rápidamente, Luis tuvo que irse porque vería a su novia y quedamos de luego volver a desayunar, pero ahora en su casa. Ese día nunca llegaría.
Esa misma tarde tenía una reunión con dos compañeros de la universidad, llegue puntual, fiel a mi costumbre, y platique con algunos buenos compañeros, eran las 7:35 pm en mi reloj cuando la vi entrar, al principio no le di mayor importancia, sin embargo, quien hubiera pensado en que aquella hora la recordaría el resto de mi vida.
Por azahares del destino, teníamos una amiga en común, Lisa nos presento, ella se llama Isabella, me comento, y quiero presentartela, añadió. No me pareció una mala idea, ya que llevaba cerca de 7 meses desde que termine mi ultima relación, así que no pensé en que no tenía nada que perder, si tan solo hubiera conocido lo que me deparaba nunca hubiera aceptado.
Platicamos, si me preguntan de que platicamos, mentiría si les digo, no recuerdo, solo recuerdo que fue una de las platicas que mas tengo presente en mi vida, se que suena un poco extraño, ni yo tengo idea de lo que paso, pero fue como si hubiera vuelto a nacer.
Según lo que me comentaron mis compañeros, fueron horas las que pasamos conversando, hasta que ella entendió que era hora de irse, me dejo una tarjeta para que la localizara y una sonrisa. Realmente no sabia lo que había pasado, estuve media hora mas en la fiesta y me retire muy cansado. Creo que me robo toda la energía que tenía. ¡ja!
Seguí con mi vida normal, en una semana no me acorde de nada relacionado con aquella fiesta, mis ocupaciones absorbían mi tiempo. Para el sábado próximo, al estar revisando la ropa que se tenía que lavar, en la bolsa de un pantalón encontré la tarjeta, pensé que seria interesante volver a ver aquellos ojos.
Le marque a su celular, timbro dos o tres veces y respondió con una voz tan dulce que aun la escucho en mis oídos. Quedamos de vernos en un café cerca de Reforma, sabia que era muy pronto para intentar que algo sucediera entre Isabella y yo, era conciente de lo que estaba haciendo.
Acordamos a las 4 de la tarde, ni muy temprano ni muy tarde, algo muy tranquilo, llegue puntual y ella ya estaba esperando en una mesa, me sorprendió mucho, pero a la vez me alegro el poder verla de nuevo.
¿Siempre eres así de puntual? Me dijo, claro, respondí, y con una pequeña sonrisa la salude. Pidió un capuccino mientras que yo preferí un expresso. No se cuantas tazas transcurrieron cuando me dijo: en verdad eres del tipo de personas que ya no hay, me encanta tu forma de ser, quizá seria buena idea volvernos a ver.
En ese momento pensé que era la mujer mas fabulosa que había conocido hasta ese instante, por mi mente pasaban imagenes de ella y yo disfrutando de la vida, sentí que el estomago se me revolvió y que la garganta se me cerro. Con fuerzas de no se donde salieron dos palabras de mi boca: por supuesto.
Toda la semana, a comparación de la anterior, cada uno de esos largos minutos pensé en ella, algunos me decían que estaba embrujado y otros decían que estaba enamorado, independientemenete de lo que haya sido, me tenía muy desconsertado.
No pude esperar mas y el mismo viernes en la noche la llame, esa risa dulce me hipnotizo, de nuevo quedamos en vernos el sábado, ahora en el restaurante de aquí enfrente, aceptamos y concluimos la hora, 7:00 pm.
De nueva ocacion ella estaba ahí...
ESTA ES LA PRIMERA ENTREGA, LAS SIGUIENTES LAS PUBLICARE A LO LARGO DEL MES. EN DOS SEMANAS TERMINARA ESTE RELATO.
- Pedro Chavero
bien pedro una vez mas me dejas con la boca abierta!!!
ResponderEliminarespero que no tardes en publicar la segunda entrega!!
o por dios
harry potter se me olvida al lado de esto .... mas si te conosco!!
que me quiten las pocas uñas que tengo si miento..... te atrapa con solo dos lineas!!