De pronto las clases se hacian mas cortas, los minutos se iba volando, mi cabeza seguía en todos lados menos en clase, mientras ella leía un fragmento de Shakespeare su voz se entrecorto, inmediatamente me percate de ello e intente verla a los ojos, una pequeña lagrima rodó por su mejilla, disimuladamente la limpio con su mano y siguió leyendo.
Espere pacientemente a que terminara la clase y que mis compañeros se fueran, con el pretexto de no haber comprendido bien el ejercicio de tarea me acerque a ella. Amablemente accedió a explicarme de nuevo, cuando acabo le dije que había notado como su voz se cortaba conforme leía ese fragmento y también había visto su lagrima, no contesto nada solo se sonrojo y se fue.
No me dejo otra alternativa que perseguirla, corrí tras ella a lo largo de la escalera hasta que la alcance y le propuse que fuéramos a tomar un café, para así platicar un poco mas tranquilos de lo que había ocurrido en la clase. Se negó, al ver el desprecio a mi invitación deje de seguirla y simplemente vi como caminaba hacia la salida.
El día siguiente fue un poco diferente a lo que había sido el curso hasta el momento...
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